El lucrativo negocio del aborto:la industria que asesina al no nacido

Conocemos los eslóganes: derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, libertad de elección sobre cuándo tener un bebé y cuándo no, los derechos reproductivos, la salud psicológica de la madre, el supuesto de las malformaciones del feto.
Cada vez más países se decantan por la aprobación de leyes que avalen el así llamado ‘derecho al aborto’.
¿Qué mueve a los legisladores a secundar el asesinato consentido por la madre y protegerlo con la ley?
Detrás de determinaciones como esas están los lobbys abortistas. Ya presionando, ya inmiscuyendo a su gente en los partidos políticos, ya ganando a los políticos para su causa, logran que sus iniciativas prosperen poco a poco.
Tener el control sobre la vida de la humanidad, bajo los eslóganes multifacéticos que engatusan a no pocas personas, también permite una nueva forma de neocolonialismo de las grandes potencias.
No resulta extraño que precisamente sean los países ‘más desarrollados’ técnicamente los que tengan legislaciones a favor del aborto y lo promuevan en los países en vías de desarrollo.
El aborto también tiene implicaciones en la vida personal de las que abortan y, consecuentemente, también en el ámbito social.
“Ningún estudio científico ha hallado que abortar reduzca el riesgo de trastornos psicológicos”, afirman.Según la psiquiatra Carmen Gómez-Lavín, de la plataforma Derecho a Vivir y docente de la Universidad de Navarra, el 65% de las mujeres que abortan sufren estrés post traumático con el riesgo de desarrollar depresión clínica. El síndrome post aborto también llega a causar trastornos en la sexualidad, abuso de drogas y alteraciones de la conducta.
En este sentido, según un reporte del European Public Health de 2005, las mujeres que abortan tienen un riesgo de mortalidad de entre 3 a 6 veces más elevado que de las que dan a luz.
El 25 de noviembre de 2008, con ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer, el presidente del Instituto de Política Familiar de Cataluña, Liberto Senderos, denunció que “el aborto y el infanticidio de niñas por razón de su sexo femenino es la primera causa de muerte violenta entre las mujeres en todo el mundo”.
Según el presidente nacional del Instituto de Política Familiar, Eduardo Hertfelder, tan sólo en España ha habido más de 1.200.000 mil abortos de 1985 a 2007.
En ese último año, hubo un aborto por cada cinco embarazos. En Europa hay un aborto cada 27 segundos. España es el país que más crece en el número de abortos practicados.
En Estados Unidos, una encuesta realizada por el Marist College Institute of Public Opinion, a mediados de 2008, reveló que el 84% de la población es partidaria de restringir el aborto frente al 8% que se decantó por que fuera libre siempre bajo cualquier condición.
En México, desde hace 11 años que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal despenalizó el aborto inducido, las mujeres en la Ciudad de México pueden elegir si continuar con su embarazo o interrumpirlo, aunque acuden mujeres de todo el país y, desde entonces, han muerto 194 mil 153 bebés.