¿Hay diferencia entre un niño nacido y uno que está en el viente maternos?

Preocupada, una mujer buscó a su ginecólogo y le dijo: “Doctor, tengo un problema muy serio y necesito su ayuda desesperadamente. Mi bebé no tiene un año y estoy embarazada de nuevo. No quiero otro hijo”. Entonces el médico dijo: “¿En qué exactamente quieres que te ayude?”. “Quiero practicarme la interrupción voluntaria del  embarazo”, dijo la mujer. Después de pensar por unos instantes, el médico dijo: “Se llama aborto, no se llama interrupción voluntaria del embarazo”. “No importa el nombre, doctor”, replicó la mujer.El médico continuó diciendo: “Mira, tengo una idea que me parece mejor y también es menos arriesgada para ti”. La mujer le miró con atención interesada. El médico le dijo: “Mira, vamos a matar al bebé que está en tus brazos. Así podrás descansar hasta que el otro nazca. Qué más da que matemos a éste, dicen que los hijos son todos iguales para las mamás. ¿No es así? Y, además, tu vida no correrá ningún riesgo con los procedimientos quirúrgicos si matas al que ya ha nacido”. La mujer miró al médico y un tanto molesta dijo: “¡Qué monstruosidad me está proponiendo. Matar a un niño es un crimen!” El médico le respondió: “Estoy de acuerdo. Pero pensé que eso no era problema para ti. Sólo te estoy sugiriendo que elijas al hijo nacido para que sea asesinado”. De esta manera el médico aclaró que no hay diferencia entre matar a un niño nacido y uno que está en el vientre materno. El crimen es el mismo.